La presentación debe hacer la propiedad más fácil de entender
Una buena presentación no consiste en ocultar la realidad. Consiste en ayudar al comprador a leer espacio, luz, distribución, terraza, almacenaje, acceso y estado sin distracciones innecesarias.
Antes de las fotos, retira objetos de más, revisa iluminación, limpia exteriores y decide qué detalles conviene explicar en vez de ignorar.
Los compradores notan las preguntas sin respuesta
Si un comprador tiene que adivinar obras, orientación, gastos de comunidad, acceso o documentación, la propiedad puede transmitir menos confianza.
Preparar respuestas desde el inicio da más credibilidad al anuncio y a la visita.

